A lo largo de la historia, la capacidad de los animales para comprender el lenguaje humano ha sido motivo de curiosidad y estudio. Muchas personas se preguntan hasta qué punto especies como perros, gatos y otros animales domésticos pueden interpretar nuestras palabras y comunicarse con nosotros de manera efectiva.
La comunicación entre humanos y animales: ¿es posible?
Si bien es evidente que numerosos animales son expertos en captar señales como el lenguaje corporal y las inflexiones en el tono de voz, determinar si realmente comprenden el significado de nuestras palabras es un desafío más complejo. Simon W. Townsend, profesor de antropología evolutiva en la Universidad de Zúrich, señaló en una entrevista con Live Science que “cada vez más estamos encontrando que realmente hay bastantes similitudes entre los sistemas de comunicación de los animales y los humanos”.
Primates y su capacidad lingüística
Algunos estudios sugieren que, mediante entrenamiento, ciertos animales pueden llegar a entender aspectos del lenguaje humano. Un ejemplo destacado es el de Koko, una gorila que aprendió una versión modificada del lenguaje de señas americano (ASL). Antes de su fallecimiento en 2018, se informó que Koko podía utilizar alrededor de mil signos y comprender más de dos mil palabras en inglés hablado. Sin embargo, algunos expertos cuestionan la profundidad de su dominio del ASL, argumentando que, aunque Koko podía comunicar ideas básicas, su uso del lenguaje carecía de la complejidad y fluidez características de la comunicación humana.
Otro caso notable es el de Kanzi, un bonobo que, desde la década de 1980 hasta su reciente fallecimiento en 2025, demostró habilidades comunicativas excepcionales. Kanzi utilizaba un tablero con aproximadamente 200 símbolos para representar objetos y acciones de su entorno, lo que le permitía interactuar de manera más sofisticada con los investigadores.
La comprensión del lenguaje en perros
La relación milenaria entre humanos y perros ha dado lugar a investigaciones que sugieren que estos animales pueden desarrollar representaciones mentales de las palabras que escuchan, lo que indica una posible comprensión del lenguaje humano. Un ejemplo destacado es Chaser, un border collie que, tras un entrenamiento intensivo, aprendió a reconocer más de mil palabras y diferenciar comandos complejos, mostrando una comprensión básica de la sintaxis.
Federico Rossano, profesor asociado de ciencias cognitivas en la Universidad de California, San Diego, ha explorado las capacidades lingüísticas de los perros utilizando tableros de botones que reproducen palabras grabadas al ser presionados. En un estudio realizado en 2024 con 59 perros, se observó que estos animales respondían a palabras específicas sin depender de señales contextuales, como acciones o gestos de sus dueños. Este hallazgo sugiere que los perros pueden procesar el significado de las palabras de manera más independiente de lo que se pensaba anteriormente.
Aunque la investigación en este campo continúa evolucionando, los estudios actuales indican que, si bien los animales pueden no comprender el lenguaje humano en su totalidad, muchos poseen la capacidad de interpretar y responder a ciertas palabras y comandos, especialmente cuando se combinan con entrenamiento adecuado y una relación estrecha con los humanos. Esta comprensión parcial abre nuevas vías para mejorar la comunicación y el entendimiento entre especies, enriqueciendo nuestras interacciones con el reino animal.