En las transitadas calles de la Ciudad de México, es común encontrar personas solicitando ayuda económica a los transeúntes y automovilistas. Aunque esta práctica suele asociarse con situaciones de extrema necesidad, recientes investigaciones sugieren que, en ciertos casos, la mendicidad podría ser más lucrativa de lo que se piensa.
Un creador de contenido en TikTok, conocido como SoyMirrey, llevó a cabo un experimento social que ha generado un intenso debate en plataformas digitales. Disfrazado como una persona en situación de calle, se ubicó en diversos semáforos de la capital mexicana para solicitar dinero. Sorprendentemente, en un lapso de tres horas, logró reunir una cantidad que supera el salario mínimo diario establecido en el país. Este resultado sugiere que, seleccionando estratégicamente los lugares y momentos adecuados, la actividad de pedir limosna podría generar ingresos superiores a los de muchos empleos formales.
¿Cuánto gana una persona que pide limosna en CDMX?
Según el testimonio de SoyMirrey, algunos individuos dedicados a la mendicidad de manera organizada pueden obtener entre 1,000 y 1,500 pesos diarios, lo que se traduce en ingresos mensuales de hasta 30,000 pesos. Esta cifra supera el salario promedio de numerosos profesionales en México. Además, el experimento destacó que ciertas ubicaciones, como intersecciones con alto flujo vehicular y zonas turísticas, son especialmente rentables para esta actividad.
Es importante señalar que, aunque muchas personas recurren a pedir dinero en las calles debido a situaciones de vulnerabilidad genuina, existen denuncias sobre la existencia de redes de mendicidad organizada. Estas estructuras asignan áreas específicas a individuos y, en algunos casos, les exigen cuotas diarias por permitirles operar en esos lugares. Este fenómeno no es exclusivo de la Ciudad de México; en diversas partes del mundo se han identificado casos donde personas son obligadas a mendigar como parte de esquemas de explotación. Distinguir entre quienes realmente necesitan ayuda y aquellos que participan en estas redes puede ser complejo.
En términos legales, solicitar dinero en la vía pública no constituye un delito en la Ciudad de México, siempre y cuando no involucre coerción o explotación de menores. Sin embargo, el Código Penal local contempla sanciones para quienes utilicen a niños o personas en situación vulnerable con fines de lucro, con penas que van desde multas hasta prisión en casos relacionados con trata de personas.
Las autoridades recomiendan canalizar las donaciones a organizaciones reconocidas y establecidas, asegurando así que la ayuda llegue a quienes verdaderamente la necesitan y evitando contribuir inadvertidamente a posibles estructuras de explotación.
El experimento realizado por SoyMirrey ha puesto de manifiesto las complejas realidades económicas y sociales que enfrentan muchas personas en México, así como la necesidad de generar oportunidades laborales dignas y bien remuneradas. Si bien la mendicidad puede parecer una alternativa viable para algunos, también refleja las desigualdades existentes y subraya la importancia de implementar programas de apoyo efectivos para quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
Este tema invita a una reflexión profunda sobre cómo brindar asistencia de manera responsable y eficaz, evitando fomentar prácticas que puedan convertirse en negocios a expensas de la fragilidad de otros.