México y su relación con la muerte

Hemos establecido con ella una relación estrecha, familiar, de amistoso respeto.

México y su relación con la muerte

México y su relación con la muerte Foto Arizona Dayli

Hablando de historia y otras cosas, ¿sabían ustedes que son varias las tradiciones que enriquecen nuestra cultura mortuoria? Desde las raíces prehispánicas y sus componentes coloniales católicos, hasta los ecos medievales del esqueleto y su guadaña, en los tiempos de la peste, recordándonos que la juventud, la belleza y la vida son breves y que nadie se salva de morir.

 

Qué tal, les saluda Lorena Careaga y hoy hablaremos de la particular relación que en México tenemos con la Muerte, cuyos símbolos y semblantes no solo no nos atemorizan, sino que nos seducen, acompañan e identifican, e incluso nos divierten.

 

Los seres humanos somos la única especie animal con conciencia de nuestra finitud biológica, es decir, que la vida termina y que la muerte no es solo la contraparte de la vida, sino la más absoluta de las certezas. Por ello, a lo largo de la historia, todos los grupos humanos han creado expresiones diversas, tanto materiales como espirituales, a su alrededor.

 

En nuestro país, la Muerte es: La Parca Cruel, La Flaca, La Huesuda, La Catrina, La Segadora, La Calaca, La Impía, La Cierta, La Jijurria, La Tiznada, La Jedionda, La Igualadora, La Llorona, La Tía Quiteria, La Tía de las Muchachas, La Madre Matiana, La Güera, La Cuatacha, La Novia Fiel, La Pelona, La Dientona, La Descarnada, La Tembeleque, La Pepenadora, La Chirifusca, La Pálida, La Tilinga…

Hemos establecido con ella una relación estrecha, familiar, de amistoso respeto. El rostro descarnado de las calaveras es cada vez más una marca de lo mexicano en el mundo. ¡Cuántas Catrinas no andan recorriéndolo en profusión de diseños y colores!, entrelazando los símbolos de lo religioso, lo literario, lo artístico, lo tradicional, lo artesanal, lo ritual, lo histórico, lo anecdótico y hasta lo satírico, chusco y bromista, incluyendo las dulces calaveritas con nuestros nombres.

 

La esencia, no obstante, de esta tradición es la remembranza de nuestros muertos, quienes retornan a la casa familiar una vez al año y a quienes honramos y recibimos con una ofrenda de alimentos, bebidas, flores, velas, objetos entrañables y adornos coloridos.

 

Sigamos en contacto vía Twitter, en @lorenacaracol. Hasta la próxima.

Fuentes:
La Muerte: expresiones mexicanas de un enigma. Catálogo de la exposición de noviembre 1974 a abril 1975, México, Museo Universitario, Universidad Nacional Autónoma de México, Dirección General de Difusión Cultural, 1975.
La Santa Muerte. Espacios, cultos y devociones. Coord. Alberto Hernández Hernández. México, El Colegio de la Frontera Norte, El Colegio de San Luis, 2016.
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